Actualmente, los hombres viven en un ambiente muy productivo y dinámico. Sin duda, es el primer segundo en la historia de la humanidad si el programa diario tiene una influencia tan perjudicial en el bienestar físico y espiritual de las personas. El nivel de tensión que enfrentamos continuamente crece continuamente. La cantidad de tareas y problemas aumenta continuamente, dejándonos gris por adelantado, sin cabello, gastados, dolidos de cabeza, etc. Obviamente, ya no necesitamos lavar las prendas a mano, para cavar cada día dentro del jardín del patio trasero, para tratar de encontrar mascotas dañinas, dormir a las 9 en punto de la noche; los avances del mundo técnico y del área de uso nos permiten olvidarnos de estos deberes y concentrarnos en nuestras responsabilidades de funcionamiento.